Se trata de una serie de directrices o normas a través de las cuales el W3C establece la forma de gestionar las patentes en el proceso de creación y desarrollo de estándares Web con el objetivo de hacer posible la difusión, adopción y continuo desarrollo de estándares Web sin los problemas que puedan aparecer en relación a derechos de autor. Es decir, el objetivo principal de esta política es asegurar que las recomendaciones del W3C, desarrolladas bajo esta política, sean implementadas libres de derechos de autor.
La necesidad de establecer una política reguladora por parte del W3C nace con el surgimiento de una Web cada vez más comercial y con la aparición de demandas de pago de patentes como condición para implementar estándares Web. Por este motivo, y con la idea de tener una política de patentes clara para regular la aplicación de los estándares, surge la Política de Patentes del W3C.
Esta política de patentes está diseñada para facilitar el desarrollo de las Recomendaciones del W3C, fomentar la implementación a gran escala de estas Recomendaciones y resolver cualquier problema relacionado con licencias y patentes que pueda surgir durante y después del desarrollo de una Recomendación. Es decir, lo que hace la política de patentes es asegurar la implementación de las Recomendaciones del W3C sin que los derechos de autor interfieran en esta implementación y así poder utilizar esas recomendaciones libre y gratuitamente.
La Política de Patentes del W3C promueve la implementación a gran escala de las Recomendaciones del W3C, estableciendo claramente los requisitos de Licencia libre de Derechos de autor, asegurando la disponibilidad de las licencias de forma universal, y haciendo públicas las restricciones y limitaciones.
Al mismo tiempo, esta Política de Patentes trata de facilitar el trabajo de los participantes en los Grupos de Trabajo del W3C, permitiendo así que concentren sus esfuerzos en el diseño técnico en lugar de preocuparse por problemas de patentes en cada paso en el desarrollo de una recomendación.
La Política de Patentes resuelve excepciones a través de su denominado PAG (Grupo Asesor de Patentes). Se trata de un Grupo de Trabajo constituido con el objetivo de resolver los conflictos que puedan surgir durante el desarrollo de una recomendación. Este Grupo de Trabajo de Política de Patentes tiene como misión principal aconsejar al W3C sobre los mecanismos para hacer frente a los problemas ocasionados por patentes en la creación y desarrollo de estándares Web abiertos. En la política se describe la composición de este grupo, los procedimientos seguidos para ayudar a resolver los conflictos, y las posibles consecuencias.
El caso de la patente EOLAS (Embedded Objects Linked Across Systems) es un ejemplo que muestra claramente la importancia de la existencia de una Política de Patentes por parte del W3C.
El 29 de octubre de 2003, el W3C presentó ante la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO) un informe sobre el estado del arte que establecía que la patente US No. 5.838.906 (la patente 906) no era válida y que debería, por tanto, ser reexaminada para eliminar el impedimento injustificado que suponía esa patente y que afectaba al funcionamiento de la Web.
Tim Berners-Lee, Director del W3C, envió una carta al sub-secretario de Comercio y Propiedad Intelectual de los EEUU, solicitando la investigación de la patente 906, la cual provocaba un daño económico y técnico de gran importancia a la World Wide Web. La decisión de dirigirse directamente al USPTO fue tomada conjuntamente por el PAG.
Esta patente 906 de EOLAS reivindicaba la tecnología de inclusión de objetos (embedding). Hoy en día, prácticamente todos los usuarios de la Web se apoyan en aplicaciones plug-in que añaden servicios como audio y video, gráficos avanzados, y toda una variedad de herramientas para usos especiales. La inclusión de objetos proporciona una gran flexibilidad a los navegadores Web, ya que ofrece a los usuarios un acceso ilimitado a características importantes que extienden las capacidades de los navegadores. Los cambios forzados por la patente 906 tendrían un gran impacto sobre millones de páginas Web que deberían ser rediseñadas, y no podrían hacer frente al coste que supondría su modificación para cumplir con los cambios de esta patente. Los navegadores tendrían que ser rediseñados para no utilizar esas características patentadas de inclusión de objetos.
El W3C alegó que ésta ya existía, era conocida y era parte del estándar HTML desde el inicio de la Web (prior art) y que la situación real en la que se encontraban los navegadores Web descritos en la patente 906 no había sido considerada durante el examen inicial de la patente, por lo que la patente perdía validez.
Finalmente, gracias a la intervención del W3C, la patente de Eolas sobre el uso de plug-in fue declarada no válida.
Webmaster · Última modificación: 07/02/2008 13:33
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